Hace 10 años le fui infiel a mi marido. El, jamás me perdonó. Sin embargo, seguimos juntos. Una opción extraña de parte de los dos, ya que lo más lógico, después de mi experiencia y de la reacción de mi esposo, habría sido que nos separáramos. Creo ahora, que habría sido más sano, no sólo para nosotros como pareja, sino también para nuestros hijos.
El por qué de mi infidelidad, me lo he cuestionado hasta el día de hoy. La respuesta más acertada a mi parecer, es que me desilusioné de mi marido. Se me cayó del pedestal donde lo tenía puesto. De pronto ya no era el mismo hombre que yo había conocido, o mejor dicho lo empecé a conocer como realmente era. Y lo que vi, no me gustó. Empezamos a caminar por caminos diferentes, pese a trabajar juntos. Yo siempre he sido inquieta y me gusta el arte en todas sus formas. El no tenía mayores aspiraciones, a pesar de ser un excelente comerciante.
Empezó a tomar más de lo normal, a fumar más de lo normal y a mostrar una veta violenta que hasta ese momento no le conocía. Por otro lado, empezó a querer cosas diferentes en lo sexual. Yo soy más tradicionalista en ese ámbito.
Comenzaron las peleas y los insultos. También tuvo una experiencia sexual con una persona que, hasta el día de hoy sigue en contacto con él, e incluso ha trabajado con él en forma intermitente. Pero su pensamiento machista, minimizó el hecho hasta el día de hoy. Según él, no hubo amor en la experiencia, por lo tanto no se puede hablar de infidelidad.
Quiero dejar en claro, antes de proseguir, que en otros ámbitos, mi marido es un buen hombre. Por otro lado, cuando hay problemas de pareja, es por culpa de dos, nunca de uno solo. Yo estoy exponiendo mi problema, para ayudar de alguna manera a quien desee escuchar y a quien haya tenido una experiencia similar.
Un día, sin buscarlo ni imaginarlo,......
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